De
Sevilla salimos Isa, Helena y Ana con todo preparado para salir hacia Zaragoza:
billetes en mano, un buen abrigo (por si el cierzo decidía hacer de las suyas)
y una maleta llena de ilusión y ganas de seguir compartiendo con la CVXe
nuestra inquietud por dar respuesta a la realidad de las migraciones hoy.
La
comunidad de Zaragoza con Rocío a la cabeza, nos acogió como la mejor de las
anfitrionas. Agradecemos a todos su cariñosa acogida y participación en los
distintos momentos compartidos de estas jornadas. Agradecemos también al equipo
de migraciones su esfuerzo y trabajo durante el año y en este fin de semana. Ha
sido un trabajo intenso pero lleno de experiencias, de diálogo y encuentro, con
oportunidades para despertar, remover y confirmar una vez más, la necesidad de
posicionarnos como comunidad y acompañar como red de fraternidad.
“Saliendo
mar adentro” la jornada del sábado tras la oración, nos invitó a compartir
diferentes experiencias: caminos de hospitalidad,círculos de silencio, Mambré,
familias acogedoras, Nador y At the Frontiers.
Isa
y yo tuvimos la suerte de presentar el sentir de la comunidad de Sevilla con el
proyecto de Mambré. Se nos pedía compartir, no tanto la experiencia de Mambré
como las inquietudes, los retos y lo que hoy nos suponía a la comunidad de
Sevilla este proyecto.
Fue
un espacio precioso en el que recreamos la jaima de Mambré y la que todos entraron con mucho respeto,
apertura e ilusión por formar parte. Esto nos ha ayudado a sentir y entender
esa DIAKONÍA a la que nos sentimos llamados y ese reconocer a un Dios que se hace
presente y nos ofrece los medios para que los pongamos al servicio.
La
CVXe se siente presente en nuestros proyectos desde ese sentirnos enviados allá
donde otro de la comunidad llega. Personalmente me mueve a sentir esa
responsabilidad desde mi misión y sentirme presente allá donde la CVXe se
siente llamada a estar.
De
la misma manera hoy nos sentimos presentes en Nador con Pablo o con Oñez , en
la experiencia en At the frontiers con Sara, con Josu y Álvaro de Arrupe
Elkartea en las familias acogedoras, en los círculos de Silencio o en los
caminos de Hospitalidad de las diferentes comunidades.
Oñez
compartió el proyecto de Nador abriéndonos a todos los ojos y el corazón a la
realidad vivida al otro lado de la valla.
Tras
tantas experiencias, el equipo nos invitó a reflexionar sobre la realidad de
las migraciones de aquí a cuatro años con la intención de reconocer e ir
formando entre todos ese trabajo en DIAKONÍA hacia el que como equipo de
migraciones nos sentimos llamados.
Salieron
varias propuestas y una clara necesidad de continuar presentes en los proyectos
en los que estamos.Sentimos la necesidad de profundizar juntos y ahondar en
esas raíces y esa forma de querer estar y ser CVXe en los distintos lugares.
Nos sentimos llamados a ser voz de tantos migrantes y luz en esta sociedad que
tiene la oportunidad de ser tierra de acogida.
Isa
llevó jabones de Mambré que se vendieron enseguida y Rocío llevaba las
camisetas con la palabra BOZA, grito de victoria con el que celebran cada vez
que alguno consigue llegar.
Con
el deseo de ese BOZA, y sobretodo, con la tarea de conseguir una sociedad que
les permita al llegar encontrar un lugar mejor , seguimos en camino como CVX,
cultivando ese ser red de fraternidad donde todos nos sintamos uno y donde
todos podamos juntos hacer un mundo mejor.
Ana
R.C.
Publicado
en el blog de CVX Sevilla:


