PASCUA SALAMANCA 2022


Después de dos años de ausencia por la pandemia, nos volvimos a juntar en Semana Santa en la casa de los jesuitas de Salamanca este 2022, para celebrar la Pascua con el lema “Por mí”. Nos reunimos el Miércoles por la tarde para comenzar con la cena y una breve presentación de la Pascua y normas de esta. Este año el aforo era un poco más reducido y estuvimos unas cuarenta personas, contando tanto adultos como niños. De nuevo la comunidad CVX de Salamanca nos recibió con los brazos abiertos y en “unión de ánimos” y además de organizar toda la Pascua, hubo un equipo de “servicio” (En todo Amar y Servir, nunca mejor dicho ni llevado a la práctica) que preparó el desayuno, comidas, meriendas y cenas, tanto de los mayores como de los niños. 

El Jueves por la mañana comenzamos con una oración antes de desayunar para “enfocar” el día. Después de desayunar, a las 10h comenzábamos el día con los “puntos para la oración” que este año nos los ha impartido Chencho (Inocencio Martín, S.J.) jesuita salmantino. Acto seguido teníamos bastante tiempo para la oración, para después de un pequeño café, compartir en grupos los frutos de la oración y nuestro discernir. Por la tarde, algunos fuimos al ensayo de cantos en la parroquia del Milagro, que está junto a la casa de espiritualidad y el colegio, para poder celebrar la “Cena del Señor”. Después de la cena, tuvimos otro rato de oración, con la hora santa del Jueves Santo, valga la redundancia.

El Viernes también empezamos el día con un ratito de oración antes del desayuno. También continuamos con los “puntos para la oración” impartidos por Chencho, con muchas ideas para rezar, y fijarnos en las distintas lecturas de este tiempo tan importante en la vida de Jesús. Chencho nos alumbró con distintos “momentos” del Viernes Santo y luego tuvimos la oportunidad de tener otro rato de oración personal, para después del café, ir al “Via Crucis” por el jardín de la casa. El Via Crucis fue conjunto de adultos y niños, y mientras íbamos pasando por las distintas “estaciones”, los monitores de la Pascua infantil (Juan, Laura e Irene) iban repartiendo unos papeles con las diferentes estaciones, que los pequeños tenían que pegar un en un folio, donde estaba dibujada una cruz. El Via Crucis estuvo muy bien, y la organización de los peques fue estupenda. Por la tarde, celebramos la Pasión del Señor, y después de cenar la “Oración ante la Cruz”.

El Sábado Santo, al igual que los otros días, empezamos con una pequeña oración antes del desayuno para tener un “desierto” después de los puntos de la oración. Otro tiempo más para rezar, bien en las distintas capillas y oratorios de la casa, bien en las iglesias de Salamanca, o paseando por la ciudad. Antes de comer tomamos la foto de grupo. Por la tarde, tuvimos otra reunión por grupos para compartir el fruto de nuestra oración y prepararnos para la “Vigilia Pascual” que empezó a las 23:00h, después de la cena. 

Además, tuvimos la ocasión de hablar de forma distendida con Jose de Pablo S.J. ahora que es Vice-Asistente Eclesiástico Mundial de la Comunidad de Vida Cristiana (CVX), sobre los retos de CVX, y las distintas realidades de CVX en los países europeos. Como él afirma “Mi verdadera inmersión con CVX fue durante la Asamblea Mundial en Buenos Aires (2018). Mi misión en aquella asamblea se parece mucho a la que me gustaría desarrollar ahora. La clave está en acompañar, facilitar, hacer posible la conversación espiritual y el discernimiento, ayudar a que cada persona o comunidad pueda descubrir y alcanzar lo que delante de Dios le hace más feliz y completa. Esto es una labor de equipo, de oración, de colaboración y de caminar juntos”. También, nos contó iniciativas en temas de reconciliación que están trabajando en varios países europeos y donde CVX tiene mucho que aportar.

Finalmente, el Domingo de Resurrección desayunamos un poco más tarde, y tuvimos juntos un momento para evaluar la Pascua de Salamanca, y llevarnos las distintas mociones y recuerdos a casa. No podíamos terminar de otro modo estos días tan intensos que celebrando la eucaristía juntos el domingo antes de comer.

Nuestro más sincero agradecimiento a la comunidad de CVX Salamanca, tanto por organizarla, como por su hospitalidad todos los días. Además, nuestro agradecimiento a los jesuitas de Salamanca, en general y a Chencho en particular, por poder disfrutar de la casa y a l@s monitores de la Pascua infantil. Es un verdadero lujo, poder celebrar y compartir la Fe en Pascua con personas de CVX y en un entorno tan privilegiado como Salamanca, un punto de encuentro para todos los que vivimos la Espiritualidad de San Ignacio. Os invito a tod@s a participar en una Pascua el año que viene, ¡animaros!

Álvaro Ortega 

CVX Arrupe Elkartea en Bilbao