29 julio 2016

Medio Oriente: Recuperar la palabra (Carta del P. General sobre la situación de los cristianos en Oriente)

(Fotografía: Carole Al Farah)
Si queremos comprender el mundo y las dinámicas que están en juego, no bastan las noticias breves, los titulares o los tuits precipitados. En ocasiones la profundidad pasa por la información de primera mano y por la reflexión. Ese es el motivo del documento que el Padre General de la Compañía de Jesús, Adolfo Nicolás, ha enviado a todos los jesuitas. Con el deseo de que ellos, y las personas que colaboran en comunidades, obras e instituciones, puedan reflexionar y tener presente la realidad golpeada de los cristianos en países de Oriente Medio. Para ello  ha pedido a un grupo de jesuitas relacionados con Oriente Próximo que ofrezcan su análisis. Es lo que hacen en un documento que se puede ver AQUÍ.
 
 
Sería deseable que muchos pudiéramos leer, reflexionar y dialogar sobre esta situación. Tanto por conocer aquello, como por pensar en la realidad compleja de nuestro mundo, nuestra Iglesia, y nuestra posible responsabilidad.
 
Los autores explican el objetivo del texto: "Ante este drama (de las comunidades cristianas en Palestina, Siria, Irak, Libia, Yemen y otros lugares) tenemos que romper el silencio y despertar las conciencias individuales y la de la comunidad internacional".
 
Es lo que hacen dividiendo el documento en dos secciones bien diferenciadas. En la primera parte (Una situación alarmante) detallan, con algunos datos, la precariedad y violencia que afrontan los cristianos perseguidos. Sin cargar las tintas sobre lo trágico, pero sin ser tampoco ciegos a ello, oscilan en su análisis entre la crudeza de los datos, los diversos orígenes de una situación bien dolorosa, pero también las esperanzas que no hay que perder. En la segunda parte (Toma de conciencia para construir el futuro), expresan cómo "la esperanza y la responsabilidad cristianas nos empujan a trabajar con otros para que las fuerzas de división y muerte no continúen su acción destructiva". Ante el silencio forzado, hablan de recuperar la palabra. Expresan la necesaria implicación de todos para educar para la democracia. Piden una renovación espiritual y religiosa que permita clarificar los límites de lo político y lo espiritual, especialmente mezclado en algunos de estos contextos. Proponen una identidad cristiana que no se construya desde la oposición sino desde el diálogo entre las distintas Iglesias; y desde el reconocimiento de la complejidad del mundo musulmán. Llaman al desarrollo de una teología de la "resistencia espiritual". Y exigen responsabilidad internacional ante las rupturas que asolan la región.
 
Merece la pena leer el documento. Y reflectir, porque en él hay muchos gritos para nosotros. Una llamada a la toma de conciencia sobre la realidad asolada de nuestro mundo. Una invitación a repensar nuestra propia identidad cristiana y a encontrar, también nosotros, un equilibrio entre diálogos y resistencia espiritual. Y un grito profético para repensar en nuestra propia responsabilidad y nuestras posibilidades de actuar, desde colegios, universidades o desde nuestra mayor o menor capacidad de incidencia.
 
Publicado en InfoSJ: