23 mayo 2016

La Comunidad en silencio…

Unidos a tantos otros ciudadanos europeos, desde la Comunidad de Vida Cristiana en Donosti, hemos querido apoyar la reciente convocatoria de un nuevo Círculo de Silencio. Una vez al mes, en la plaza de Guipúzcoa, junto a la Diputación, con otras organizaciones y personas de buena voluntad, en silencio…
 
El movimiento de los Círculos de Silencio fue impulsado por los franciscanos de Toulouse en 2007, por iniciativa de uno de ellos, Alain Richard, para expresar públicamente en silencio su rechazo al trato inhumano y degradante que ya entonces sufrían los migrantes en situación irregular y sus familias. Rápidamente el movimiento se extendió por numerosas ciudades y fue apoyado por movimientos como Cimade, la Red de educación sin fronteras, CVX en Francia…
 
Actualmente se reúnen en Francia unas 10.000 personas de distinta procedencia, en más de 180 ciudades, una vez al mes. Además, esta iniciativa se ha extendido por otras ciudades europeas: Ginebra, Varsovia, Trento, Bruselas, Liverpool…
 
En España fue impulsada hace más de 4 años por la plataforma A Desalambrar, y ya se han unido Madrid, Almería, Málaga, Burgos, Valladolid, Bilbao, Vitoria-Gasteiz,…
 
El Círculo de Silencio es una acción noviolenta en solidaridad con los migrantes. El círculo quiere ser un espacio donde quepamos todos, el silencio quiere ser un tiempo de interioridad para tomar conciencia a favor de ellos. Apelamos así  a quienes hacen las leyes, a quienes las aplican y a quienes las defienden. En un mundo plagado de ruidos, análisis simplistas, rumores, eslóganes y prisas, hacer silencio es un gesto contracorriente, pero al alcance de todos, una interpelación a nuestros conciudadanos y a las autoridades.
 
La actual realidad hiriente y escandalosa está pidiendo que demos una respuesta solidaria y fraterna a todas aquellas personas que huyen de la guerra, que mueren en nuestras costas, que malviven en campos de refugiados y en centros de internamiento…
 
Únete tú también.
 
A veces, tantas veces, sólo nos queda el silencio…
 
Adelaida La Casta