"No importa lo que la Iglesia puede hacer por nosotras y nosotros, sino lo que podemos hacer por la Iglesia”. Asamblea cristianos LGBT en Roma

Se ha constituido en Roma la primera red mundial para coordinar la labor de las numerosas asociaciones católicas que trabajan en el campo de la diversidad sexual: la “Global Network of Rainbow Catholics”, (en adelante GNRC) . Fue un regalo poder asistir a la asamblea constitutiva de la red y a la conferencia internacional sobre diversas iniciativas pastorales en materia de diversidad sexual: “Instantáneas del encuentro católico de personas LGBT y sus familias”.

Durante la asamblea nació el sentimiento, casi la necesidad, de compartir y dar testimonio de los diferentes puntos de encuentro y trabajo en común LGBT - familias - jesuitas- CVX. Así que varios de los presentes nos reunimos y acordamos trasmitir nuestra vivencia en común. “Fue un inmenso regalo escuchar, desde la mayoría de los países, que el apoyo necesario para la existencia de las diferentes organizaciones viene ofrecido por los jesuitas o por laicos de CVX. Personalmente no tenía conocimiento de otros jesuitas involucrados en Diversidad Sexual así como de otros laicos de CVX en la misma senda apostólica. ” (Pedro).

El nacimiento de la GNRC ha sido muy trabajado, querido y esperado: “Después de décadas trabajando a nivel europeo, por fin se puede compartir y ser una voz católica verdaderamente universal LGBT y visibilizar una realidad en las catacumbas de la Iglesia Católica” (Enric)

En Roma, del 1 al 4 de octubre se han reunido representantes diversos grupos católicos LGBT, grupos de padres con hijos LGBT y sus agentes pastorales, provenientes  de 31 países. Cerca de 100 personas de todos los continentes.

“Lo más emocionante fue ver como personas de tan diferentes culturas y razas estamos unidas y en sintonía por el mismo afán de hacer realidad la Iglesia inclusiva y el respeto de los derechos humanos en todo el planeta. Según la situación de cada país, nos encontramos quizás en diferentes puntos pero siempre de un mismo camino, movidos por una misión común y con el Amor de Dios como fortaleza y bandera” (Carmen).

En la conferencia coincidí con muy buenos amigos miembros de grupos LGBT y pude conocer en vivo y en directo a varias personas de CVX puntales de la pastoral sobre la diversidad sexual” (Marisol).

“El fin de semana de Roma ha supuesto una confirmación muy importante de la buena dirección en la que creo vamos trabajando: conocer a tantas mujeres y hombres que soñamos una Iglesia inclusiva y nos implicamos en nuestras realidades locales, en todas partes del mundo, me ha dado impulso y aliento para seguir trabajando, orando y teniendo esperanza” (Carola).

Ser cristiano LGBT no es fácil ni cómodo, el manifiesto dirigido al Sínodo de la Familia lo expresa así: “Muchos en nuestra Iglesia pensaban servir a Dios desaprobándonos, y algunos todavía lo creen, sobre todo en el interior de la jerarquía; pero os podemos decir con alegría que hemos mantenido viva nuestra confesión de fe católica! Hemos mantenido la fe bajo la persecución, y estamos listos y listas para unirnos a vosotros en el anuncio gozoso del Evangelio al que el Papa Francisco nos ha llamado. Porque Dios es maravilloso, hemos descubierto que a través de esta condición nuestra de "últimos" entre el pueblo de Dios, el Espíritu Santo nos ha dado una capacidad sorprendente (al menos para nosotras y nosotros) de levantarnos y contribuir, sin tenerle miedo a quien nos teme, sin resentimiento ante la falta de acogida, la burocrática avaricia de espíritu y la deshonestidad a las que estamos continuamente sometidos y sometidas. Hemos aprendido que no importa lo que la Iglesia puede hacer por nosotras y nosotros, sino lo que podemos hacer nosotros y nosotras por la Iglesia”.

Para las familias tampoco la situación es sencilla. ” Me llenó de esperanza escuchar el testimonio de la ex presidenta de Irlanda, la Sra. Mary McAleese, como madre de un joven gay. Su presencia así como sus palabras fueron largamente aplaudidas por la asamblea. Es muy convincente escuchar a una madre que ama incondicionalmente a su hijo y que expresa públicamente su condición de madre y de católica. Su esfuerzo por abrir caminos nuevos en cuanto a la legislación se refiere, en la católica Irlanda, en favor del matrimonio para parejas del mismo sexo, nos anima a esperar de otros países que hagan lo mismo” (Paulina). 

Me alegró especialmente que gran parte de los agentes apostólicos presentes fueran jesuitas y de que los puntos de encuentro y trabajo común con CVX fuesen muy consistentes y numerosos: Chile, Malta, Kenia, Sevilla, Palermo… con la activa esperanza de añadir nuevos lugares “” (Marisol).


Pedro nos narra los orígenes de esta colaboración ”Vamos caminando y a gran velocidad en poco tiempo. Recuerdo las  intensas discusiones de la Asamblea Mundial de CVX en el Líbano a la hora de confirmar a la familia como una de las fronteras apostólicas de nuestra Comunidad. El punto más difícil para todos los presentes fue discernir si CVX tenía que comprometerse en la defensa, promoción y cuidado del modelo tradicional de familia (hombre, mujer, hijos y sacramento del matrimonio) o si debíamos dar la "bienvenida" a nuestra comunidad a otros modelos de familias: divorciados vueltos a casar, familias homoparentales y familias diversas.  Después de mucha deliberación las orientaciones para la acción apostólica en la frontera Familia  quedaron redactadas del siguiente modo: "Mostrar apertura, compasión, respeto y sensibilidad hacia las personas que pertenecen a realidades familiares diversas • Crear procesos de formación para parejas y familias, en colaboración con otros. Esa sencilla frase fue fundamental, en el caso de Chile, para confirmar el camino iniciado con Padis+ (Pastoral de la Diversidad  Sexual) y alegrarnos de la existencia de Dracma, en Malta, con quienes hicimos los primeros contactos internacionales gracias al matrimonio de CVX formado por Joe y Joseanne Peregin”. (Pedro Labrín SJ, Pastoral PADIS+, Chile). 


“El testimonio de estos líderes pastorales (obispos, sacerdotes y laicos) muestra cómo la inclusión de las personas LGBT es una realidad entre los católicos, aún sin existir líneas pastorales concretas por parte de su jerarquía. Las personas LGBT hemos estado presentes, con gran compromiso, en la historia de la Iglesia Católica Romana, aunque hemos sido invisibles e incluso perseguidas por nuestra orientación sexual e identidad de género.
Es momento de superar los prejuicios, dejar las divisiones y encontrar un sitio para cada uno de los hijos e hijas de Dios, sin distinción alguna. El mensaje del evangelio nos desafía a todos y todas de igual manera para ser mejores seres humanos, comprometidos con la vida y la dignidad” (Carmen). 

“En Roma vivimos una Iglesia inclusiva, que sin miedo percibe como riqueza la diversidad sexual de sus miembros. Vivimos una Iglesia LGBTH, que incluye todas las siglas necesarias junto con la “H” de heterosexual” (Marisol) .  “El aleteo del Espíritu durante la asamblea fue constante y que la energía que se generaba entre las personas asistentes era imparable. Dios también aquí estuvo presente. Confío que la Iglesia reconozca de una vez por todas la riqueza que supone la presencia de las personas LGBTIQ en la comunidad católica y que su voz profética llegue a todos los rincones” (Paulina). “Jesús nos llama a liberarnos de todos los miedos para seguir su camino de amor y con alegría” (Enric).  “Me ha reconfortado mucho pues me hace ver que no toda la Iglesia cierra las puertas: hay mucha Iglesia fuera de los palacios de la doctrina... en la Galilea de las gentes, que es donde nos espera Jesús!!” (Carola). 

“La Red Global de Católicos Arco Iris nos ofrece vínculos para compartir buenas prácticas, sistematizar experiencias, visibilizarnos en la Iglesia y conquistar nuevos espacios de reconocimiento en la Iglesia y en la Sociedad” (Pedro)

Un abrazo,

Pedro Labrín S.J.de PADIS+ (Pastoral de la Diversidad) – CVX Chile; Enric Vila  y Paulina Blanco de ACGIL (Associació Cristiana de Gais i Lesbianes) – Barcelona; Carmen Sivianes y Carola Bosi  de Ichthys – Sevilla y Marisol Ortiz – CVX Berchmans (Barcelona).

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