27 noviembre 2014

I Encontro + Justiça

Los pasados 15 y 16 de noviembre la CVX en el norte de Portugal (comunidades de Braga y Oporto) celebró en Soutelo el primer encuentro +Justiça, al que invitó a nuestra comunidad de la CVX en Salamanca a compartirlo con ellos. La invitación partía del deseo de conocernos, de ver cómo respondíamos a las llamadas y también como habíamos integrado en nuestra comunidad local el DEAE como modo de proceder. Mentiríamos si no dijésemos que al principio nos asustaba. Todo parecían dificultades: el idioma, la responsabilidad que supone hablar en nombre de la comunidad… Pero el deseo de volver nuestra mirada hacia la CVX en Portugal y encontrarnos con ellos, venció todos nuestros miedos, aceptando su invitación. Al coincidir con el retiro de la CVX en Castilla, era complicado que acudiésemos un gran número de personas, por lo que la comunidad nos envió a nosotros dos.

La invitación a este encuentro supuso hacer realidad un sueño largamente acariciado por la CVX en Salamanca, encontrarnos con la CVX en Portugal, una comunidad grande en número y compromiso, que está  muy cercana a nosotros en kilómetros y también, como no podía ser de otra manera, en el modo de sentirse y ser CVX. Si somos Comunidad Mundial, ¿por qué no propiciar el encuentro de los que compartimos vocación a un lado y otro de la frontera?

El sábado, tras la oración inicial que nos ayudó a disponernos, el Padre Vasco Pinto de Magalhães sj nos propuso una composición de lugar a través de la pintura de Safet Zec en la que tres jesuitas, San José de Pignatelli, el P. Jan Rotthan y el P. Pedro Arrupe, descienden de la Cruz a Cristo muerto, y con él a toda la humanidad herida. Y desde esta contemplación nos invitó a mirar nuestro Mundo y posicionarnos en la misión del Señor, a la que estamos llamados a colaborar. Unas veces habrá que arrodillarse y arremangarse como lo hizo el P. Arrupe, nadie nos asegura que veamos los frutos pero ahí debemos estar, trabajando como cuerpo que somos.

Después venía nuestra intervención. Comenzamos con un saludo que Mauricio López, nuestro presidente mundial, nos había enviado para invitarnos una vez más a unir esfuerzos y trabajar de manera conjunta, más allá de las fronteras que los países dibujan. Tras el saludo, contamos quiénes somos y dónde estamos como CVX en Salamanca, para posteriormente hacer un breve resumen de cómo las cuatro últimas asambleas mundiales y nacionales, en el caso de España, nos han impulsado a dar pasos tanto en la constitución como cuerpo apostólico como en la aplicación de los instrumentos, concretamente el DEAE, para dar mejores respuestas. Y como ejemplos de la aplicación del DEAE en nuestra comunidad, compartimos nuestra experiencia en la revisión que hicimos del Proyecto Apostólico Comunitario, en 2011, y la preparación de la Asamblea Nacional de la CVX en España, que acogimos el pasado mes de agosto en Salamanca.

Finalmente, quedaba ponerse a trabajar organizados por las distintas áreas que la CVX en el Norte de Portugal había identificado como sus principales campos de misión (salud, familia, justicia social, educación, sociopolítica, comunicación y formación). En los grupos de trabajo se compartió qué se está haciendo, y también a dónde se quiere llegar, con qué se cuenta y qué se necesita. Un trabajo intenso, quizá difícil al tratarse de varias localidades, pero que seguro que resulta enriquecedor para las comunidades de Braga y Oporto y que les ayudará a más y mejor servir en las fronteras.

Terminamos el día celebrando y compartiendo la Eucaristía,  presentando al Señor lo vivido, nuestros talentos, tal y como nos recordaba el Evangelio de ese día, y el camino que aún queda por recorrer.
Tras la Eucaristía, aún pudimos compartir un tiempo de encuentro con el equipo coordinador de la CVX en el Norte de Portugal, en el que conocer más de cerca la realidad de la CVX tanto en Portugal como en España.

Al echar la vista atrás sentimos un profundo agradecimiento por lo vivido en Braga, por la acogida de nuestros hermanos portugueses, por hacernos sentir como en casa, por la risas y la complicidad compartida, por darnos cuenta de que podemos soñar juntos y de que si ponemos lo que somos al servicio de la construcción del Reino romperemos las fronteras geográficas para servir en las fronteras del Mundo.

Tras este primer encuentro vendrán otros muchos y también propuestas de colaboración entre la CVX en España y la CVX en Portugal. Estamos seguros que, con la ayuda del Señor, este encuentro dará frutos, y frutos en abundancia.

Raquel Gómez y Jesús Pombo, CVX en Salamanca