24 noviembre 2014

3 crónicas 3 - Encuentro de la coordinadora de Castilla

La crónica de Elena, de CVX Salamanca

©All photos by Ainhoa
Desde que esta mañana iniciamos el camino de Salamanca a Villagarcía, sabía que algo no marchaba bien en Lola, sin embargo las niñas, las canciones y los aplausos, los puentes que tan bien ha aprendido a contar la pequeña María convirtieron nuestra furgoneta en un espacio familiar cálido y alegre. La pena de Lola, sin saber a qué respondía, empezó a ser mi pena también. Sinceramente, con este desasosiego emprendí el viaje.

Si bien es cierto que la convocatoria para el II Encuentro CVX Castilla me devolvió, nuevamente, a la Asamblea Nacional de Salamanca, esta mañana, de camino, cuando repasaba mentalmente el Programa para el fin de semana, tenía muy presente que es el Señor el que nos convoca y que la CVX es suya, que este encuentro es un tiempo para compartir y celebrar juntos, que es un espacio donde volver a saborear y reflexionar sobre el documento de la Asamblea, para soñar juntos, para compartir vida, para entre todos ser capaces de identificar las fronteras personales y comunitarias, servir en ellas…pero desde la Oración, desde Dios. Para mejor Amar y servir. Si no, esto no tiene sentido, sólo desde Él este encuentro cobra SENTIDO.

Honestamente no puedo seguir hablando de la experiencia del Encuentro del fin de semana sin hablaros del momento en que llegamos a Villagarcía y, ya las niñas lejos, Lola y Maite contaron su preocupación por la vida de Eduardo, nuestro hermano de Comunidad. Con esta intranquilidad empezó esta Reunión, pero también confieso que empezó con sumo agradecimiento y alegría pues como los primeros compañeros de Ignacio, estábamos unidos en una cercanía y amistad profunda, de apoyo enraizado en el Señor, sintiendo la Comunidad una comunidad familiar.

Las dos ponencias, la de Belén y Roberto han sido un auténtico lujo; En mí resuenan preguntas que me mueven no sólo hacia fuera sino interiormente: Nuevos retos, nuevas respuestas. ¿ Cuáles son mis fronteras?¿ Son mis fronteras las de la CVX?¿Comparto con el Grupo de Vida estas fronteras?¿Me siento tocada por el Señor en esta iniciativa?¿O es un compromiso socio político sin más?¿ Es Dios el centro de mi vida?¿Tengo previsto Ejercicios Espirituales en mi calendario?¿Los siento como parte de mi identidad CVX?¿Soy consciente de mi conversión personal? Y el Grupo de Vida ¿Lo cuido?¿Busco el Magis en lo ordinario de mi vida, en el tiempo familiar, en el trabajo, en la relación familiar?¿Mi entrega a los pobres: en mi forma personal de vida, en el voluntariado, en el trabajo?¿ Es una entrega firme, permanente o estoy de paso recogiendo mi paracaídas?¿ Cuál es la voluntad de Dios para mi vida?¿Conozco el DEAE, y si no es así, qué hago para interiorizarlo?. Tantos interrogantes, de verdad, que no pesan como una carga sino que se posan en mi vida con la levedad de la que nos hablaba Belén; es más, creo que son un maravilloso regalo que invitan a vivir la fe desde la disponibilidad personal para ir a aquellos lugares donde no se deja a Dios crecer (o al menos eso pensamos).

No quiero cerrar esta breve crónica sin agradecer a quienes organizan el Encuentro porque gracias a ell@s la estancia en el lugar ha resultado francamente doméstica, como siempre digo, como en familia.

Elena Guzmán Martín. CVX Salamanca

La crónica de Ainhoa, de CVX Caná


No voy a negar que vencer a la pereza de levantarse un sábado temprano y ponerse en camino a Villagarcía es bastante complicado, pero la verdad es que una vez allí, cuando el “Encuentro de la Coordinadora de Castilla” se materializa en personas y rostros conocidos la pereza se transforma en calidez y sonrisa por sentirse “como en casa”.

Para mí la Crónica del Encuentro son eso: Rostros. 

Rostros y nombres de personas, que se convierten en cercanos al compartir durante 2 días escasos su modo de concretar la CVX en lo personal y lo comunitario.
Rostros, nombres y voces que comparten ilusiones, modos de proceder y dificultades desde el hacernos conscientes que nuestro sitio está en las fronteras.

Pero también Rostros, nombres, voces y risas que simplemente disfrutan de estar juntos como Comunidad en los distintos momentos de día o en algo tan simple como un Karaoke. 

El resto de lo que pasó por allí lo habréis podido leer en la Crónica de Gemma, así que por no repetirme sólo haré hincapié en la maravilla de ir viendo, que aun con diferencias, las 5 comunidades vamos viviendo cosas que se parecen y que compartirlas ayuda a no tropezar en la misma piedra y nos impulsa a llegar más lejos.  Si algo hubo el fin de semana, fue una sensibilidad compartida hacia hacernos consciente qué es esto de la Frontera, hacia la formación y los guías, a cómo no distanciarnos de nuestro vivir comunitario en los distintos momentos de la vida y a la forma de cuidar y acompañar a los otros desde lo pequeño y lo mas del día a día.

Como podéis ver un momento de disfrutar y compartir, de hacernos más cercanos y materializar el sentir con los otros, desde lo que somos, desde cómo lo vivimos en cada una de las Comunidades locales y desde nuestra Misión Compartida como CVX. Un momento desde luego de agradecer con el corazón y de pedir para la CVX seguir creciendo en profundidad y lugar de presencia de Dios.

La crónica de Víctor y Loli, de CVX Burgos

Todavía con el corazón encogido por el fallecimiento de nuestro amigo y compañero Eduardo de la comunidad de Salamanca, queremos compartir con vosotros en  unas breves líneas,  lo que para nosotros ha sido este encuentro retiro que la coordinadora viene convocando estos años.

“Sal de tu tierra…” El sábado 15 nos poníamos Loli y yo, de camino a Villagarcía de Campos donde nos íbamos a reencontrar con la gente de las comunidades de Madrid, Salamanca, Valladolid y Burgos. ¡Qué alegría encontrarnos de nuevo! Desde el encuentro del año pasado, caras conocidas, los niños, gente que falta, gente nueva… Es curioso pasan los años y seguimos con la misma ilusión que cuando íbamos a los encuentros de Pascua.  En el coche comentamos nuestra disposición para el encuentro y vamos pidiendo saber compartir lo que tenemos, saber escuchar, estar abiertos de nuevo a lo que se nos plantee… Gracias a todos los que han preparado el mismo.

En la ponencia de la mañana que Belén Santamaría nos transmite, resumen de la expuesta en la asamblea de Salamanca, ya hay llamadas y mociones que resuenan más que otras.

Hay una clara “Frontera interior” a la que entrar. Llamada clara a la conversión del corazón, de hábitos, de medios, el DEAE… He traído el cuaderno de apuntes de los ejercicios de verano y en el espacio de oración retomo los mismos, recordando lo que anoté en ellos. Esas llamadas sentidas en ejercicios no difieren de lo escuchado esta mañana.

Llamada a entrar en la “Frontera comunitaria”. Nuestra relación con la comunidad… Grupos de vida… Espacios de escucha de calidad…Espacios para el silencio y el encuentro, cuidado de los hermanos de comunidad para cuidar de otros…llamados a vivir y hacer vivir. Nuevos retos a ser creativos en la vida comunitaria.

En la ponencia del día siguiente Roberto Arnanz nos describe el plan marco del consejo ejecutivo desde el documento final de la Asamblea. Del corazón sale una sensación compartida con Loli, esta música nos sigue sonando bien, y además nos invitan a colaborar y concretar el cómo hemos de hacerlo entre todos. Sensación de apoyo común, lo que unos no podemos hacer lo hacen otros, a lo que no podemos llegar, llegan otros, pero todos apoyamos y empujamos en la misma dirección. Del corazón salen deseos de concretar esta colaboración.

El encuentro va acabando y en la Eucaristía del domingo Miguel Campo nos predica sobre los talentos, del evangelio que toca este día. No tiene pérdida ni una palabra de las transmitidas. Qué gozada y suerte encontrarnos también con estos jesuitas, tan cercanos, compañeros de camino al fin y al cabo. 

Cuando se habla desde lo que uno vive no hay  humos, no hay motos a vender, se transmite vida y hacer vivir.

Volvemos a Burgos con el corazón renovado y alegre, recordando unas palabras de Patxi Alvarez de los Mozos y que nos están sirviendo de trabajo estos meses:
“El éxodo a las fronteras no tiene vuelta atrás, el encuentro que en ellas se produce es transformador. De ellas ya no regresa la misma persona, no hay retorno. De ahí la paradoja que produce: “Seduce, pero intimida” “genera nuevas amistades pero desarraiga”; “Enriquece pero despoja”.

Eduardo desde donde estás, ya te habrás encontrado con Mar, con Juan Carlos, seguid cuidándonos y apoyándonos, no os olvidamos.
Víctor y Loli de la comunidad en Burgos.