Carta de Adelaida, nuestro eurolink

Queridos compañeros y compañeras de CVX-E

Hace menos de un año, de vuelta del Líbano, el Consejo Nacional me pidió que fuera el enlace con el resto de las Comunidades Europeas, lo que se llama eurolink. Agradecida, pero como siempre temblorosa, acepté dicha responsabilidad hasta nuestra Asamblea en Salamanca. Después, el nuevo Consejo Nacional decidirá lo mejor.

En relación a ello, hoy os escribo desde Haus-Werdenfels, en Regensburg, cerca de Munich, donde esta tarde comienza la Asamblea de CVX Europa. Es un lugar muy hermoso en el centro de Europa, entre árboles frondosos y verdes. Llegué ayer noche tras un largo viaje desde San Sebastián, mi corazón y mi cabeza todavía en los líos y las preocupaciones del trabajo, de la familia, de lo cotidiano ... En la casa estaban ya varios jesuitas y cevequianos, que me recibieron al estilo centroeuropeo, con un apretón de manos, ni un abrazo, ni un beso,... que hasta los guipuzcoanos parecemos exagerados al lado de estos hermanos del Norte. Unidos en la diversidad, tan distintos y tan iguales, llamados a buscar y hallar la voluntad de Dios para CVX en Europa.


Llamados a tender puentes entre el Norte ensimismado y orgulloso de su riqueza y el Sur empobrecido y deshauciado. Llamados a las fronteras de Lampedusa y Melilla, de Siria y Ucrania, donde claman e interpelan nuestra fe los refugiados y los que huyen de las guerras. Llamados a superar nuestra vanidad y nuestro miedo y buscar la parte de verdad que esconden otras realidades y creencias. Llamados a recuperar la solidaridad, la justicia, el sentido. Llamados a acompañar a los jóvenes y a las familias. Llamados a cuidar este trocito de la Tierra que Dios nos confió.

Desde esta tarde del viernes y hasta el lunes nos unimos en oración y discermiento, siguiendo "La llamada de Cristo desde el mundo en el que vivimos".

Termina la Pascua, y como vosotros y junto a vosotros, creo en el Dios que resucitó a Jesús, el Crucificado por los poderosos. Él es el que nos sigue llamando a bajar de la cruz a tantos.

Os siento muy cerca en este momento y en este lugar. Orad por mí y por todos los que nos reunimos aquí en estos días.
Un abrazo bien fuerte de vuestra eurolink