¡Seamos CVX! Crónica de un encuentro en Cataluña con Alfonso Salgado

Apreciada comunidad,

El sábado 22 de marzo, en la celebración de los 450 años de las comunidades laicas ignacianas, las CVX de Catalunya nos encontramos en el Casal Loiola para disfrutar y saborear el relato de la vivencia personal de Alfonso Salgado, presidente de la CVX España, en su participación en la última Asamblea Mundial de CVX en el Líbano, bajo el lema “Desde nuestras raíces hacia las fronteras”.


En su charla, nos presentó el desarrollo de la Asamblea, las ponencias, los diferentes testimonios que participaron y las diferentes conclusiones que están incluidas en el documento resumen de dicha Asamblea. Entre éstas, nos habló de las “fronteras” actuales en que la CVX mundial debe implicarse: familia, globalización y pobreza, ecología i juventud.

Ciertamente, la lectura del documento resumen de la Asamblea es obligada para todos los que nos identificamos como CVX; pero es totalmente imposible transmitir con palabras el sentimiento de comunidad mundial y la ráfaga de aire renovador que pudimos sentir todos los presentes.

Alfonso, desde su pequeñez como persona dentro de una comunidad mundial (donde ya somos 63 comunidades nacionales), nos enseñó que no estamos solos, que tenemos un proyecto común, hablemos lo que hablemos, tengamos las realidades que tengamos. Sus palabras nos llevaron a entender y vivir la realidad de una comunidad mundial de creyentes que quiere seguir a Cristo.

Una cosa nos acompaña a todos: la misión. Esta misión se hace desde un carisma muy concreto: el de Ignacio. Pero, como se observó claramente en el encuentro y en la puesta en común que tuvimos a media tarde, ¿qué diferencia una CVX de otras comunidades ignacianas que no son CVX? ¿Nos lo hemos planteado? ¿Lo revisamos periódicamente para, según dice el documento citado, no quedar colgados en una “nube”? ¿Cómo integramos en nuestra vida las herramientas ignacianas que nos caracterizan: EE.EE., acompañamiento espiritual, examen diario, entre otras?

Como miembros de una CVX no podemos ser ajenos a lo que pasa fuera de nuestros grupos y de nuestra comunidad. Hay que vivir, percibir y saborear la realidad mundial de las CVX. De no hacerlo, nos dejamos perder mucho: ¡El mismo sentido de las comunidades de vida cristiana!

La última transparencia de la presentación de Alfonso no podía ser más clara y comprensible: ¡A trabajar!

Compañeros de CVX, ¡Dispongámonos a ello! ¡Seamos CVX!

Xavier Passaret - Imma Valls

CVX Fòrum-Joves