17 noviembre 2012

Mis palabras no pasarán



Mc 13, 24-32.

24 Ahora bien, en aquellos días, después de aquella angustia, el sol se oscurecerá y la luna no dará su resplandor, 25 las estrellas irán cayendo del cielo y las potencias que están en el cielo vacilarán (Dn 7,13-14).
26 Y entonces verán llegar al Hijo del hombre entre nubes, con gran potencia y gloria, 27 y entonces enviará a los ángeles y reunirá a sus elegidos de los cuatro vientos, del confín de la tierra al confín del cielo.
28 De la higuera, aprended el sentido de la parábola: Cuando ya sus ramas se ponen tiernas y echa las hojas, sabéis que el verano está cerca. 29 Así también vosotros: cuando veáis que esas cosas están sucediendo, sabed que está cerca, a las puertas.
30 Os aseguro que no pasará esta generación antes que todo eso se cumpla.31 El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán. 32 En cambio, en lo referente al día aquel o la hora, nadie entiende, ni siquiera los ángeles del cielo ni el Hijo, únicamente el Padre.

Lo que era y lo que soy, es lo que siempre seré. Fray Marcos.
Nadie sabe el día. J.A. Pagola.
Apocalipsis: el fondo de lo real es fiable. Enrique Martínez Lozano.
Se acaba el tiempo. Acertar con Jesús. J.E.Galarreta.